A ella, primero la enseñaron a despedir gente y luego la despidieron. A él, lo trataron como un “mueble” al vender su división. Hoy Jimena y Víctor viven para encontrar el trabajo de tus sueños. Porque cambiar tu trayectoria profesional empieza por el valor de cambiar la historia que te cuentas.
Por Genaro Mejía
Despedir gente fue una de sus primeras tareas en la empresa a la que llegó. Un director la mentoreó para hacerlo “de la manera más humana posible”, pero al final era lo mismo: paquete de liquidación, finiquito, y “listo, vámonos”.
Lo que Jimena Pérez Gramond no sabía es que en la siguiente ola de recortes le iba a tocar salir a ella.
Era agosto de 2016 cuando buscó a su amigo Víctor Solís, con quien había estudiado la carrera de Psicología Organizacional en el Tec de Monterrey, para proponerle que emprendieran juntos.
Apenas estaban en las primeras conversaciones cuando la división en la que trabajaba Víctor fue vendida a otra compañía. “Era un buen trabajo, pero de repente cambian tus condiciones: tienes un jefe nuevo que no elegiste, llega un equipo complicado”, recuerda. “Al venderme, me sentí como un mueble”.
Por eso, cuando escuchó el plan de su amiga, decidió renunciar, aunque eso implicó quedarse sin liquidación.
En algún momento los dos se sintieron prescindibles, intercambiables, meros números en una hoja de cálculo.
Estoy seguro que lo que ellos vivieron te resulta familiar. Resulta que el 71% de los trabajadores en México no se siente comprometido con su empleo y el 33% no se siente realizado, según el informe anual State of the Global Workplace de Gallup.
Por si fuera poco, Jimena y Víctor detectaron una problemática creciente: miles de personas altamente preparadas no saben cómo comunicar su valor profesional ni cómo diferenciarse en procesos de reclutamiento cada vez más automatizados por la inteligencia artificial (IA).
Más del 90% de los empleadores utilizan sistemas de gestión de talento y algoritmos para filtrar o rankear de forma automática a los candidatos de mediana y alta cualificación antes de que un humano vea el currículum, de acuerdo a un reporte de Harvard Business Review y Accenture.

Comunicar tu valor
De esta realidad y de su propia experiencia, Jimena y Víctor decidieron fundar Dream Job Company, que trabaja con candidatos y empresas para ayudarlos a conectar mejor en un mercado laboral dominado por IA, filtros automatizados y perfiles cada vez más homogéneos.
Su metodología parte de un diagnóstico simple: la mayoría de la gente que busca trabajo cree que el problema es su currículum, su LinkedIn o no saber usar la IA. Pero el problema está antes, explica Jimena: primero, conocerte, entender tus fortalezas, qué problemas resuelves mejor que otros, qué te mueve.
A partir de ahí se construye una narrativa profesional clara, que se traduce en currículum, perfil, entrevista y hasta negociación salarial. Porque, como dice Víctor, la empleabilidad no es un problema de falta de oportunidades, sino de cómo comunicas el valor que ya tienes.
Diez años después, la empresa ha colocado a más de 2,000 personas en su trabajo ideal, con presencia en más de 20 países. Incluso, su modelo de “empleabilidad acelerada” los llevó a ser invitados a Shark Tank México.
Su más reciente apuesta se llama Dream Job Forward, un programa que acompaña a las personas en sus primeros 90 días, para que tengan éxito en el nuevo empleo y puedan afianzarse en la empresa.
En 10 años, Jimena y Víctor no solo cambiaron de trabajo: cambiaron de propósito. De quienes cierran puertas, a quienes ayudan a abrirlas. Como Steve Jobs —que fue expulsado de Apple antes de regresar y transformarla— ellos también necesitaron perder algo para entender qué querían construir.
Y Jobs lo resumió mejor que nadie en el discurso que dio en la Universidad de Stanford: “No lo vi entonces, pero resultó que ser despedido de Apple fue lo mejor que me pudo haber pasado. El peso del éxito fue reemplazado por la ligereza de ser un principiante otra vez. Me liberó para entrar en uno de los períodos más creativos de mi vida”.
Así que la próxima vez que te despidan, piénsalo dos veces: podría ser el inicio de una gran revolución de vida.

